Aston Martin llegó al parón veraniego de la Fórmula 1 con un AMR26 más rápido, pero aún difícil de pilotar. El coche mejoró en Hungría, donde Fernando Alonso terminó séptimo y Lance Stroll octavo.
Ese progreso reavivó las comparaciones con el McLaren MP4-18 de Adrian Newey de 2003. El coche anterior nunca compitió, aunque varias de sus ideas influyeron en modelos posteriores de McLaren.
Aston Martin mejoró en el Gran Premio de Hungría.
Aston Martin comenzó la nueva temporada con serios problemas de fiabilidad y rendimiento. Ninguno de los dos coches terminó las dos primeras carreras en Australia y China. Ambos también se detuvieron antes de la meta en Barcelona. Alonso consiguió el primer punto del equipo en Mónaco. Ese resultado fue un alivio, pero no estableció un nivel constante. El AMR26 seguía siendo difícil de controlar en curvas lentas y rápidas. La situación mejoró en el Hungaroring. Alonso y Stroll llegaron juntos a la parte final de la clasificación. Luego, convirtieron esas posiciones en séptimo y octavo lugar el domingo.
Hungría premia los cambios de dirección estables y la confianza en las curvas largas. El resultado de Aston Martin demostró, por lo tanto, un progreso real en el chasis. Los fallos de los coches rivales no fueron la causa de los séptimo y octavo puestos. El equipo llegó al parón cerca de la parte baja de la clasificación. Un buen fin de semana no eliminó los problemas detectados anteriormente, pero sí proporcionó a los ingenieros una referencia más clara para la próxima actualización.
El MP4-18 utilizó soluciones de diseño ambiciosas.
Newey diseñó el McLaren MP4-18 para la temporada 2003 de Fórmula 1. Su carrocería compacta y sus componentes mecánicos compactos seguían un concepto agresivo. El diseño buscaba reducir la resistencia aerodinámica manteniendo una carga aerodinámica útil. Las pruebas revelaron varias debilidades antes de que el coche llegara a un Gran Premio. Problemas de fiabilidad interrumpieron las pruebas, y la estructura también presentó dificultades durante las revisiones de seguridad obligatorias. McLaren retrasó el debut previsto en más de una ocasión. El equipo continuó compitiendo con su MP4-17D revisado. Ese coche anterior seguía siendo lo suficientemente competitivo como para apoyar la lucha por el campeonato de Kimi Räikkönen. Por lo tanto, McLaren evitó introducir un sustituto sin probar durante la pretemporada.

El MP4-18 nunca llegó a competir. Su desarrollo no fue del todo en vano, ya que el posterior MP4-19 incorporó varias ideas relacionadas. Las revisiones posteriores transformaron partes del concepto original en un conjunto funcional. Esta historia es importante al evaluar un coche singular. Un lanzamiento difícil no significa que todas las decisiones de diseño hayan fracasado; puede significar que varias ideas nuevas aún no han funcionado en conjunto.
Ambos vagones utilizaban una disposición interior muy compacta.
Los coches de Newey suelen priorizar el rendimiento aerodinámico en su diseño. La carrocería, la refrigeración y la posición de la suspensión contribuyen a optimizar el flujo de aire. Una mejora en un área puede reducir el espacio disponible en otra. Un diseño interno compacto puede mejorar la forma exterior, pero complica el control térmico. También puede dificultar las reparaciones y los cambios durante un fin de semana de carreras. Las tandas más largas revelan con mayor claridad estos efectos interrelacionados. El AMR26 llegó con un nuevo motor Honda y otro cambio importante en la normativa. Aston Martin tuvo que comprender simultáneamente el chasis, el sistema energético y las necesidades de refrigeración. Los fallos iniciales redujeron ese tiempo de aprendizaje.
McLaren se enfrentó a un problema similar con los numerosos elementos nuevos del MP4-18. Cuando varios sistemas cambian simultáneamente, una sola prueba interrumpida puede retrasar el trabajo en todo el coche. El calendario se vuelve entonces tan importante como la idea original. Sin embargo, ambos proyectos presentan una diferencia importante: Aston Martin ha competido con el AMR26 durante toda la temporada. Sus ingenieros ya disponen de datos de Grandes Premios que el MP4-18 nunca llegó a recopilar.

Aston Martin probará el motor actualizado de Honda.
Aston Martin espera una unidad de potencia Honda actualizada tras el parón. Este cambio ofrece al equipo una nueva oportunidad para mejorar el rendimiento y la fiabilidad. Además, añade una nueva variable al programa de desarrollo. Los ingenieros podrán comparar la unidad de potencia actual con la versión revisada. Medirán la velocidad en línea recta, la distribución de energía y las temperaturas de refrigeración. Los comentarios de Alonso y Stroll podrán explicar cómo afectan estos cambios a la salida de las curvas. Alonso y Stroll aportan experiencias diferentes. Alonso ha pilotado varias generaciones de monoplazas de Fórmula 1. Stroll ha seguido de cerca el proyecto de Aston Martin a través de sus recientes cambios técnicos.
Alonso y Stroll terminaron séptimo y octavo en Hungría. El equipo podrá comparar este resultado con los datos de circuitos más rápidos tras el parón veraniego. Aston Martin no quiere que el AMR26 repita los problemas del MP4-18. Las características más innovadoras del concepto actual exigen ahora un rendimiento fiable y consistente.
Un coche difícil aún puede proporcionar datos útiles.
El desarrollo de la Fórmula 1 continúa a lo largo de las temporadas porque los equipos conservan el conocimiento de cada proyecto. Los resultados del túnel de viento, las herramientas de simulación y las mediciones en pista siguen siendo valiosos incluso después de reemplazar un chasis. McLaren aprovechó las lecciones aprendidas del MP4-18, aunque el coche nunca llegó a competir. El posterior MP4-19B ganó un Gran Premio y demostró que la dirección subyacente podía mejorarse. El programa original aún requería ajustes importantes. Las prioridades inmediatas de Aston Martin son terminar las carreras con regularidad, reducir las fallas técnicas y ampliar el margen de operación. Las carreras restantes proporcionarán datos sobre cada área.
Hungría aportó el mejor resultado combinado antes del parón. Tanto Alonso como Stroll utilizaron el paquete mejorado el mismo fin de semana. Este detalle refuerza la idea de que la mejora provino del propio coche. La comparación con el MP4-18 explica la magnitud del enfoque de Newey, aunque sin garantizar el mismo resultado. Los próximos resultados de Aston Martin aportarán pruebas para su propio proyecto.
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