Un punto que finalmente rompió el hielo
Por primera vez en 2026, Aston Martin logró sumar puntos. Fernando Alonso consiguió el primer punto de la temporada para el equipo en el Gran Premio de Mónaco, al terminar décimo tras una penalización de última hora de la FIA a un rival que modificó la parte baja de la clasificación. Era el último punto en juego, pero para una escudería que ha estado luchando en la parte trasera durante el inicio de la temporada, una sola posición tenía un gran valor.
El resultado no fue limpio. Alonso cruzó la meta justo fuera de los puntos antes de que los comisarios confirmaran una penalización por un coche que iba delante, lo que permitió al español entrar en el top ten. Tras meses de trabajo duro con un paquete complicado, Aston Martin acepta el resultado tal y como ha sido.
De un dolor canadiense a una solución en Mónaco
La actuación en Mónaco cobró mayor significado por lo que la precedió. En el Gran Premio de Canadá, Alonso se vio obligado a abandonar debido a problemas de vibración y del asiento que le causaron molestias físicas en la cabina. Para un piloto de 44 años que aún busca cada décima, luchar tanto contra el coche como contra la pista es el tipo de fin de semana que nadie desea.
Aston Martin actuó con rapidez. El equipo afirma que el problema de vibración que aquejó a Alonso en Canadá se solucionó antes de que los coches llegaran a Mónaco, lo que le permitió concentrarse en exprimir al máximo el ritmo del monoplaza al pasar por las barreras del principado. La solución no convirtió al coche en un puntero, pero eliminó una distracción en un circuito donde la concentración lo es todo.
Un coche construido bajo nuevas y estrictas normas.
El panorama general sigue siendo complejo. Las drásticas regulaciones técnicas y de unidades de potencia introducidas para 2026 han transformado la parrilla, y Aston Martin se ha visto perjudicada por esta reestructuración. Su coche actual ha sido descrito como uno de los peores de la parrilla, una valoración contundente para una escudería que ha invertido fuertemente en personal e infraestructura.

Ese contexto ha marcado gran parte de la conversación de la temporada, con los rivales adaptándose a la nueva fórmula. Mercedes ha estado trabajando en sus propias incógnitas, como se vio en nuestro análisis sobre cómo Antonelli describió Barcelona como una carrera complicada mientras Mercedes buscaba una solución clara . Para Aston Martin, el desafío ha sido más fundamental: convertir un monoplaza de la parte trasera de la parrilla en uno capaz de luchar por los puntos semana tras semana.
El futuro de Alonso depende del verano.
Todo esto está supeditado a la situación de Alonso. Su contrato finaliza a finales de 2026, y el bicampeón del mundo ha declarado que decidirá tras el parón veraniego si quiere seguir compitiendo una temporada más. La cuestión no es si tiene hambre de éxito, sino si el proyecto puede ofrecerle un coche que justifique su permanencia.
Esa incertidumbre le dio un toque melancólico a su paso por el Circuit de Barcelona-Catalunya, un lugar con un profundo significado personal para el piloto nacido en Oviedo. Alonso admitió que la edición de 2026 podría ser su última carrera allí, una confesión sorprendente dada la historia del circuito y el apoyo de su afición, que coreaba su nombre. La prueba española desaparecerá del calendario antes de regresar en 2028, momento en el que su futuro en las carreras podría estar ya decidido.
“La segunda parte de la temporada es cuando necesitamos estar donde queremos estar”.
A pesar del mal comienzo, Alonso no ha dado por perdido el 2026. Su mensaje se ha centrado en el momento oportuno, no en la resignación. «La segunda parte de la temporada es cuando debemos estar donde queremos estar», afirmó, depositando su optimismo en los proyectos que aún están en marcha.

Dos nombres sustentan esa esperanza. Adrian Newey, el diseñador más laureado de la Fórmula 1 moderna, ha estado trabajando para mejorar el rendimiento del coche, y Alonso destaca las ventajas que se están obteniendo gracias a esa colaboración. Junto con el trabajo en el chasis, la unidad de potencia de Honda es fundamental para las ambiciones a largo plazo del equipo bajo la nueva normativa de motores. En conjunto, representan el potencial que Alonso sopesa al decidir si continuar.
- Primer punto de 2026: P10 en Mónaco, el último puesto que otorga puntos.
- Revés para Canadá: Se retiró con dolor debido a vibraciones y problemas con el asiento.
- Solución para Mónaco: El equipo afirma que el problema de vibración se ha resuelto.
- Contrato: expira a finales de 2026; la decisión se tomará después del verano.
- Esperanza: Se esperan mejoras gracias a Adrian Newey y la potencia de Honda.
Que viene despues
La temporada no se detiene para reflexionar. La atención se centra ahora en el Gran Premio de Austria, el 28 de junio, donde Aston Martin buscará demostrar que Mónaco fue una base sólida y no una casualidad. Un segundo resultado consecutivo en los puntos sería mucho más beneficioso para la moral, y para la mentalidad de Alonso, que un resultado aislado obtenido mediante penalizaciones.
El reto de escalar posiciones bajo las reglas de 2026 es compartido por todo el paddock, y la reestructuración de la zona media ha afectado incluso a los equipos más consolidados, como se pudo observar en nuestra cobertura de cómo McLaren y Mercedes intercambiaron posiciones durante los entrenamientos de Barcelona . Los pilotos que buscan esas ventajas saben lo ajustados que están los márgenes, un tema que Mika Hakkinen explora en su opinión de que controlar los pequeños detalles decide estas batallas.
Para Alonso, los pequeños detalles rara vez han sido el problema. La cuestión principal es si la segunda mitad de 2026 le brindará el auto que le prometieron. Si lo hace, la conversación sobre su futuro podría resolverse por sí sola. Si no, el único punto de Mónaco podría convertirse en un raro punto positivo en una temporada que generó más preguntas que respuestas.
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